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Flujo Vaginal

 

¿Es normal tener flujo vaginal? ¿Cómo cuidar la higiene íntima?¿Cuánto es mucho flujo?

 

Estas son algunas de las muchas preguntas que nos hacemos acerca de nuestro flujo vaginal. La vulva es una zona que debemos aprender a cuidar y mantener limpia. Está muy cerca de la uretra, que es por donde sale la orina, y del ano, que es por donde defecamos. Es curioso, pero algo tan natural y común como lo es nuestro flujo vaginal, despierta muchísimas dudas.

La educación menstrual que recibimos aún es escasa, y esto contribuye a que nos hagamos todas estas preguntas. En general, durante nuestra vida nos han enseñado a usar productos para ocultar nuestro flujo y nuestra menstruación, sin pensar en sus consecuencias.

Vivir una menstruación en positivo implica que entendamos todos los cambios que se producen en nuestro cuerpo a lo largo del ciclo (incluyendo el flujo).

¿Qué es el flujo vaginal?

La vagina elimina hacia la vulva una secreción transparente, el flujo vaginal, que al final del día mancha los calzones, de un color blanco o amarillo. Es un signo de que la vagina está lubricada, y es la forma que tiene la vagina de autolimpiarse. Por lo tanto, tiene como fin limpiar, humidificar y proteger de posibles infecciones, por lo que no solo estas secreciones son algo completamente normal, sino que además protegen nuestra flora vaginal.

El flujo diario, comienza a aparecer aproximadamente 6 meses antes de la menarquia, la primera menstruación, y nos acompañará toda la vida.

Composición del flujo vaginal.

El flujo vaginal está compuesto por una serie de microorganismos o lactobacilos con una función principal: proteger nuestras mucosas de otras infecciones que podrían afectar negativamente a nuestra salud vaginal.

En términos generales, se habla de normalidad cuando expulsamos entre 2 a 5 ml de flujo vaginal transparente o blanco al día (½ o 1 cucharadita), en su mayoría inoloro⁠. Como todo, es variable, por que cada mujer es única, pero para que tengamos una idea. Pero esta cantidad, así como la calidad, varía a lo largo de nuestro ciclo menstrual y en las distintas etapas de nuestra vida. Por ejemplo, en el embarazo o la ovulación hay muchas mujeres que producen mucha más cantidad.

Por eso es tan importante el autoconocimiento.  Solo así podrás detectar cuando tu flujo vaginal cambia de color, olor, consistencia y aumenta o disminuye significativamente. Si algo así ocurre, siempre es importante consultar con tu ginecóloga/o.

¿Cómo mantengo la higiene?

La vulva y la vagina son muy sensibles a los productos químicos, el jabón puede producir alergias, irritar y cambiar el pH ácido natural de la vagina, quedando vulnerable a infecciones. Por lo tanto, lo más recomendable es lavarla sólo con agua. Si igualmente quisieras usar un jabón íntimo, debes fijarte que el pH de éste sea ácido, con un pH de 5 o menos. Y ocuparlo sólo en la vulva, nunca dentro de la vagina.

 

En los pliegues de la vulva se junta una especie de “crema blanca”. Son descamaciones de la piel y la mucosa de la vulva, llamada esmegma. Si esto no se limpia, comienza a ponerse de mal olor y puede picar. Para limpiarlo, puedes ocupar papel higiénico, siempre arrastrando desde adelante (desde donde orinas) hacia atrás, hacia el ano, y se bota (no lo vuelvas a pasar). Si limpias con agua, el chorro también debe seguir esa dirección. Otro foco frecuente de infecciones vaginales y urinarias se genera por arrastrar desde el ano bacterias. Para que esto no pase, es importante la dirección de la limpieza. Para esto tampoco se recomienda el uso de toallas húmedas, ya que pueden producir irritaciones y alergias.

 

¿Qué pasa con la ropa interior?

La recomendación más importante es que sea ropa interior de algodón, ya que es el material que mejor transpira. La humedad puede generar que el flujo tenga mal olor o una infección (hongos).

Los protectores diarios tampoco son recomendables por lo mismo…los genitales deben estar lo más secos posible, y los protectores diarios mantienen esta zona más húmeda, lo que también favorece la aparición de hongos vaginales, entre otras infecciones, incluso por sus componentes tóxicos (muchos compuestos de plástico, productos tóxicos blanqueantes y restos de pesticidas de algodón no ecológico). Lo mejor si estás molesta, es cambiar más seguido de ropa interior durante el el día, y verás cómo poco a poco la cantidad de flujo se irá regulando. Otra opción es usar protectores diarios reutilizables confeccionados con algodón ecológico.

También es ideal dormir sin ropa interior, así te aseguras de que tu vagina transpira durante toda la noche sin problemas, ayudando a equilibrar el flujo, y además al no estar apretada favorece la salud del piso pélvico.

 

Copa menstrual

Otro gran paso en tu nueva salud vaginal  para evitar problemas con el flujo es evitar el uso de tampones.  La mayoría de estos, contienen numerosos productos tóxicos que resecan nuestra vagina, alterando el pH. Además. su uso está asociado con la colonización por estafilococos aureus lo que aumenta el riesgo de sufrir síndrome de shock tóxico. Usando la copa menstrual le dirás adiós a infecciones, irritaciones, picores, candidiasis. La Copa Menstrual neWoman ciclo está compuesta 100% de silicona médica, un material natural, inocuo para la salud y reutilizable hasta por 10 años. En lugar de absorber tu flujo, lo recoge, de manera que no reseca ni irrita tu vagina, manteniendo tu pH en equilibrio.

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